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Artículo escrito por Luis Galan Campos, doctorando en historia medieval

¿Quiénes son los mozárabes?

A finales del siglo XIX se redescubrió a un grupo de gente singular que había formado parte de la historia de la llamada “España musulmana” o Al-Ándalus: los mozárabes. Para empezar, el significado de los mozárabes es fácil de explicar: son los cristianos, descendientes de los hispanogodos, que habrían conservado su religión bajo el dominio de emires, califas y reyes de taifas.

Su redescubrimiento se debe al arabista Francisco Javier Simonet con su obra póstuma «Historia de los mozárabes de España deducida de sus mejores y más auténticos testimonios de los escritores cristianos y árabes» (1897). Esta vuelta a las escenas tras un olvido de casi nueve siglos se debe a que, en el contexto de finales del siglo XIX, servía para justificar un carácter inmutable de la “nación española” basado en la religión católica y la lengua española. Esto ha creado en torno a los mozárabes una serie de mitos sobre su religión, su lengua o sus costumbres que distorsionan la realidad histórica.

Francisco Javier Simonet (1829-1897), padre de los estudios mozárabes
Francisco Javier Simonet (1829-1897), padre de los estudios mozárabes (Fuente: Wikimedia Commons)

Mozárabes, nazaríes o dhimmies

La definición de los mozárabes para referirse a los cristianos andalusíes fue acuñado por Simonet y luego aceptado por los autores posteriores. La palabra “mozárabe” viene de un participio árabe cuyo significado es “arabizado” en lengua y costumbres. De hecho, en la literatura andalusí se llama mozárabes a cristianos y judíos que tenían un estatuto legal diferenciado como dhimmies o “protegidos”. Para referirse exclusivamente a los cristianos se usan con términos como naşrani (nazareno) o musrik (politeísta).

Por otro lado, en los reinos cristianos, la primera vez que se usa el término mozárabe es en un documento del año 1024. Más adelante se empleará sobre todo para referirse a la comunidad mozárabe de Toledo, donde antes y después de su conquista por Alfonso VI de León en 1085 era bastante numerosa. Se repite bastante más el término hispani, dado que hasta finales del siglo XII es bastante habitual denominar Hispania a Al-Ándalus.

Los mozárabes bajo los Omeya

Tras la conquista arabomusulmana de la península Ibérica a inicios del siglo VIII empieza un lento proceso de aculturación, es decir, que la población indígena adopta progresivamente la religión, las costumbres y la lengua de la nueva clase dirigente de origen árabe. En este último caso, la “arabización” lingüística es más rápida que la islamización, de ahí los judíos y musulmanes arabizados que aun hablando en árabe conservan su religión ancestral.

El califato omeya de Córdoba hacia el año 1000
El califato omeya de Córdoba hacia el año 1000 (Fuente: Wikimedia Commons)

La conversión religiosa avanzó lentamente hasta la mitad del siglo IX. Entre otras cosas, porque no fue una prioridad para los emires, dado que los árabes, y aun bereberes musulmanes, eran muy inferiores numéricamente y los dhimnies eran útiles a las arcas del estado porque pagaban tributos especiales.

Por su parte los “mozárabes nazarenos” eran una masa pobre descabezada. En el primer siglo de vida de Al-Ándalus, los emires gobiernan a través de pactos con la aristocracia hispanogoda. A cambio de obedecer y recaudar tributos para el emir, podía conservar su autoridad sobre los cristianos, del mismo modo que estos podían mantener sus propiedades, sus costumbres y su religión.

No obstante, poco a poco, las clases altas se fueron convirtiendo al islam o bien emigraron hacia las tierras cristianas del norte. Es el caso de las “élites intelectuales”, sobre todo eclesiásticos vinculados a las familias terratenientes, que se exiliaron en el reino de Asturias o el reino franco y desde allí dirigieron una “guerra cultural” contra el islam peninsular, como Beato de Liébana o Teodulfo de Orleans.

Los mozárabes en el siglo IX y X

¿Qué ocurrió en la segunda mitad del siglo IX, especialmente durante el reinado del emir Abdalah I (852-886)? Un endurecimiento de las condiciones de vida y la situación legal de los cristianos que arrancaba en realidad de antes por la presión hacia los emires y el clero islámico y la voluntad de construir un Estado más fuerte que no dependiese tanto de la aristocracia, lo que provocó las revueltas que desintegran el emirato a la muerte del emir Abdalah.

Beato de Liebana, obra del llamado arte mozárabe hecha en el siglo X
Beato de Liebana, obra del llamado arte mozárabe hecha en el siglo X (Fuente: Canal Extremadura)

En tiempos de Abdalah estalló finalmente la rebelión de los mozárabes con el “movimiento martirial de Córdoba”. La revuelta es instigada, según las pocas y parciales fuentes de que disponemos, por San Eulogio de Córdoba (m. 859). Eulogio, escandalizado por la arabización de los cristianos, escribió duras palabras contra el Islam y su Profeta y animó otros muchos a hacerlo, recibiendo por ello la muerte. Las propias autoridades eclesiásticas en Al-Ándalus condenaron los hechos, pero la dura represión de los así llamados “mártires” dejó herida de muerte la comunidad cristiana.

Con la recomposición del poder central que llevó a cabo Abderramán III (912-961) —quien en el 929 se proclamó califa— se intensificó la discriminación legal contra los cristianos, que se convierten en masa o emigran. Se calcula de forma aproximada que, hacia el final del califato a inicios del siglo XI, el 70% de los andalusíes eran ya musulmanes.

A partir de entonces, mientras que las noticias de cristianos en Al-Ándalus se vuelven más escasas –signo de su dispersión e inferioridad numérica—, su presencia parece aumentar en los textos y documentos cristianos, especialmente tras la conquista de Toledo, lo que señala un proceso de inmigración.

Estatua del rey Alfonso I el batallador (1104 - 1134) en Zaragoza
Estatua del rey Alfonso I el batallador (1104 – 1134) en Zaragoza (Fuente: Wikimedia Commons)

Entre dos mundos, incomprendidos por todos

Cabe preguntarse por qué los mozárabes, si eran cristianos, recibían también un nombre diferenciado —mozarabi o hispani— en las fuentes cristianas. La respuesta es sencilla: no eran católicos, de manera que fueron segregados en el norte de la Península. Como hemos dicho anteriormente, los conquistadores arabomusulmanes se sirvieron para gobernar de las élites hispanogodas. Esto incluye a la Iglesia, que se convirtió en un instrumento de poder sumiso y útil del Estado andalusí para controlar a la población local. Esta Iglesia consintió en algunos casos herejías contra la doctrina oficial en todo el orbe cristiano como el adopcionismo (que negaba la divinidad de Cristo para hacerlo más tolerable a los ojos de los musulmanes) y se pudo del lado del Estado cuando los cristianos de San Eulogio se rebelaron.

Por su parte, los exiliados desde el siglo VIII condenaron duramente la actitud de la iglesia andalusí al mismo tiempo que en la corte astureleonesa alimentaban la idea de que la misión sagrada del monarca era luchar contra el islam y “recuperar” los territorios. Por tanto, los cristianos mozárabes poco a poco quedaron aislados del cristianismo del resto del continente, donde cada vez tenían una influencia mayor los Papas de Roma.

La ruptura se da en este caso bajo Alfonso VI (1067-1108), el conquistador de Toledo. Aunque al principio se vale de la comunidad mozárabe para los cuadros de la nueva Iglesia toledana y la corte, el Papado —a través del nuevo obispo de Toledo, el abate Bernardo de Sédirac— se encarga de reformar la iglesia del reino, sustituir su rito propio, también vigente en León, por el rito romano y expulsar a los mozárabes.

"Cristianos" en la Biblia de los mozárabes de León, datada del siglo X
«Cristianos» en la Biblia mozárabe de León, datada del siglo X (Fuente: El baúl del arte)

El final de los mozárabes

La llegada de los almorávides al poder —que practican un islam integrista y belicoso— en Al-Ándalus después de 1086 complicó las cosas para los mozárabes. Después de la expedición dirigida al corazón de tierras islámicas por Alfonso I de Aragón (1125-1126), los cristianos andalusíes desaparecen de las fuentes: o bien algunos se han marchado con el monarca aragonés en su regreso al norte, o bien otros son castigados por su colaboración con la deportación al norte de África. Sin embargo, algunos indicios, como las recientes investigaciones en el yacimiento de La Cercadilla (Córdoba), podrían indicar la presencia residual de pequeños grupos cristianos en la primera mitad del siglo XII.

Aunque así fuera, su escaso número no debió de permitir su continuidad. Las “pruebas” de su presencia en el momento de la conquista de Valencia (1238), su regreso espectacular a Castilla en tiempos de Juan I (1379-1390, quien debió quedar tan impresionado cuando lo supo en Alcalá de Henares que cayó de su caballo y murió), o aún en la Granada de Boabdil en 1492, son o bien más que dudosas, o resultado de una mala interpretación o directamente fruto de la fantasía.

Yacimiento arqueológico de los mozárabes de La Cercadilla, en Córdoba
Yacimiento arqueológico de La Cercadilla, en Córdoba (Fuente: Cordobapedia)

Los mozárabes, como otros marginados, fueron devorados por una cultura dominante y su identidad ambigua —ni musulmanes ni cristianos del todo— impidió su arraigo en un mundo y otro. La historia se los tragó hasta que en el siglo XX se los reivindicó como representantes de una españolidad inamovible que se reía de la eternidad de los siglos.

Artículo escrito por Luis Galan Campos, doctorando en historia medieval

Bibliografía

AILLET, Cyrile “Être chrétien en terre d’Islam”, L’Histoire, núm. 364, pp. 48-53

BARCELÓ, Carmen, “Mozárabes de Valencia y «lengua mozárabe”, Revista De Filología Española, núm. 77 (1997), pp. 253-279

CATLOS, Brian A., Reinos de fe. Una nueva historia de la España musulmana, Madrid, Pasado & Presente, 2019.

FUENTES, Maria del Camino, HIDALGO, Rafael, GARCÍA, Marcos y MORENO, Marta, “Por sus basuras los reconoceréis: La identificación arqueozoológica de una comunidad ḏimmí cristiana en la Qurṭuba tardoandalusí (Cercadilla, siglo XII)” Arqueología y Territorio Medieval, 28 (2021). DOI: 10.17561/aytm.v28.5797. Versión resumida en este enlace.

GOMEZ-RUIZ, Raul, Mozarabs, Hispanics, and the Cross, Nueva York, Orbis Books Pub., 2007.


       Luis Galan Campos es graduado en Historia por la Universidad de Valencia y ha cursado el Máster de Formación en el Mundo Occidental en la misma universidad. Actualmente está haciendo el doctorado. Su periodo histórico de investigación es la Edad Media (s. V – XV), contando entre sus áreas de trabajo la aristocracia occidental, la ideología de las élites, la Historia de las religiones y la construcción y establecimiento de los Estados.

Resumen
Los mozárabes, los cristianos que vivieron en Al-Ándalus
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Los mozárabes, los cristianos que vivieron en Al-Ándalus
Descripción
¿Quiénes fueron los mozárabes? ¿Qué papel jugaron en la historia medieval de nuestro país? ¿Cómo evolucionó su religión, su vida y su arte en Al-Ándalus?
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