El infierno dantesco según… ¡Galileo!

Enviado por Fabio el 2026-10-27 13:54:20 | Host: web

El gran —y antipático— físico Dirac sentenció que «los científicos tratan de decirle a la gente, de manera que todos le entiendan, algo que casi nadie sabe. Los poetas hacen exactamente lo opuesto». A pesar del desencuentro que supone semejante sentencia —más compartida de lo que pueda suponerse—, la poesía se ha sentido a menudo atraída por la ciencia, aunque con menos afán del debido[1]. Con, eso sí, la gloriosa excepción del magno poema De Rerum Natura de Tito Lucrecio Caro relacionando los átomos con la epicúrea alegría de vivir. Si la poesía, además, está imbricada con la religión, el desencuentro con la ciencia ya es irremediable, dicho sea así por amabilidad. Y con la tecnología, a excepción de la arquitectura, ya es el acabose. El ejemplo que me parece más apropiado y sorprendente en el sentido anterior posiblemente sea la Divina Comedia de Dante Alighieri.

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